Periimplantitis: síntomas, causas y cómo evitar perder un implante

Dentista explicando a un paciente con un modelo dental cómo cuidar sus implantes

La periimplantitis es una enfermedad inflamatoria causada por la placa bacteriana que afecta a la encía y al hueso que sujetan un implante dental. Si no se trata, el hueso que rodea el implante se pierde de forma progresiva y el implante puede acabar aflojándose y perdiéndose. Según la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), las enfermedades de los tejidos que rodean los implantes son una de las complicaciones más frecuentes de este tratamiento.

La buena noticia es que suele tener una fase previa, la mucositis periimplantaria, en la que solo está inflamada la encía y que es reversible si se elimina la placa a tiempo. La mala es que muchas veces no duele: en un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, casi nueve de cada diez implantes con periimplantitis eran percibidos como sanos por sus propios pacientes.

En resumen

  • La periimplantitis es una inflamación de la encía alrededor del implante con pérdida progresiva del hueso que lo sujeta. Su fase previa, la mucositis, solo afecta a la encía y es reversible.
  • Las señales más habituales son el sangrado al cepillarte y la encía roja o hinchada; en fases avanzadas puede haber pus, retracción de la encía o movilidad. A menudo no duele.
  • El «rechazo» por alergia al titanio es excepcional: cuando un implante falla, lo habitual es que no llegara a unirse al hueso o que, años después, aparezca una periimplantitis.
  • Los factores de riesgo con más respaldo científico son haber tenido periodontitis, una higiene deficiente y no acudir a mantenimiento.
  • Detectada a tiempo, la mucositis se revierte y la periimplantitis puede frenarse, aunque no siempre se consigue salvar el implante.

¿Qué es la periimplantitis y en qué se diferencia de la mucositis?

La periimplantitis es una enfermedad asociada a la placa bacteriana que inflama los tejidos que rodean un implante y destruye poco a poco el hueso que lo sostiene. Así la define el consenso internacional de la Federación Europea de Periodoncia (EFP) y la Academia Americana de Periodoncia (AAP) de 2017, que es la clasificación que se utiliza hoy como referencia.

Antes de llegar a ese punto suele haber una fase previa: la mucositis periimplantaria. En ella, la placa acumulada inflama solo la encía que rodea el implante (los especialistas la llaman mucosa periimplantaria), sin que se haya perdido hueso. Su signo principal es el sangrado al explorar la zona con suavidad, y se considera la antesala de la periimplantitis.

Aspecto Mucositis periimplantaria Periimplantitis
Qué está afectado Solo la encía que rodea el implante La encía y el hueso que sujeta el implante
Señal principal Sangrado al cepillar o al explorar; encía roja o hinchada Sangrado o pus, bolsa más profunda alrededor del implante, retracción de la encía
Pérdida de hueso en la radiografía No Sí, y progresiva
¿Es reversible? Sí, eliminando la placa y corrigiendo los factores de riesgo El hueso perdido no se recupera por sí solo; el objetivo es frenar la enfermedad
Tratamiento habitual Limpieza profesional del implante y mejor higiene en casa Fase no quirúrgica y, con frecuencia, cirugía; en casos muy avanzados, retirar el implante
Frecuencia en España (pacientes con implantes de 5 años o más) 27 % 24 %
Paciente en una revisión dental periódica

¿Es frecuente la periimplantitis?

Sí, bastante más de lo que se suele pensar. Un estudio realizado en España con una red de dentistas de todo el país examinó a 275 pacientes con implantes colocados hacía al menos cinco años: el 27 % tenía mucositis y el 24 %, periimplantitis. En total, el 51 % presentaba algún tipo de enfermedad periimplantaria.

Una revisión sistemática internacional de 2015 estimó una prevalencia media del 43 % para la mucositis y del 22 % para la periimplantitis, y observó que la periimplantitis es más frecuente cuanto más tiempo lleva el implante en boca.

Síntomas de la periimplantitis: señales de alarma en un implante

La señal más temprana es el sangrado de la encía alrededor del implante, al cepillarte o cuando el dentista explora la zona. La AAP describe como signos típicos la encía enrojecida o sensible y el sangrado al cepillarse, muy parecidos a los de la enfermedad de las encías en los dientes naturales. Estas son las señales de alarma:

  • Sangrado al cepillarte o al limpiar entre dientes e implantes.
  • Inflamación: encía roja, hinchada o sensible alrededor del implante.
  • Supuración: salida de pus al presionar la encía.
  • Retracción de la encía: el borde de la encía baja y la corona del implante parece más larga.
  • Bolsa más profunda: al medir con la sonda, el dentista detecta que la encía se separa más del implante que en revisiones anteriores.
  • Movilidad del implante o de la corona, en fases avanzadas.

El problema es que estas señales no siempre se notan: en el estudio de la Universidad Complutense, el 88,9 % de los implantes con periimplantitis eran percibidos como sanos por los pacientes. Que un implante no duela no significa que esté sano.

Si además tienes fiebre alta o una hinchazón que te dificulta tragar o respirar, no esperes a la cita con el dentista: acude a urgencias hospitalarias.

¿Rechazo de implante dental? Síntomas y qué suele haber detrás

Lo que mucha gente llama «rechazo» de un implante casi nunca es una alergia. La SEPA explica que los materiales de los implantes (generalmente titanio o zirconio) se consideran hipoalergénicos, y en un estudio español con 1.500 pacientes con implantes solo el 0,6 % dio positivo en las pruebas de alergia al titanio. Cuando un implante falla, lo habitual es una de estas dos situaciones.

Fallo temprano: el implante no llega a unirse al hueso

Después de colocar el implante, el hueso tiene que crecer a su alrededor y fijarlo, un proceso llamado osteointegración. Según la SEPA, esta falta de osteointegración o fracaso temprano oscila entre el 1 y el 8 %, y puede deberse a una curación inadecuada, a la contaminación del implante durante la cirugía, a un hueso de calidad insuficiente o a someterlo a fuerzas excesivas antes de que haya cicatrizado.

Fallo tardío: la periimplantitis

Cuando el implante ya está integrado y funcionando, la gran amenaza es la periimplantitis. La SEPA la señala como la principal causa de fracaso de los implantes, y las revisiones científicas sitúan, junto a ella, la sobrecarga de fuerzas como otra causa de pérdida tardía.

Los síntomas que la SEPA aconseja no pasar por alto son el dolor al presionar el implante que no remite con las horas, la inflamación de la zona y la sensación de movilidad en la prótesis durante la cicatrización. Ante cualquiera de ellos, conviene que el dentista revise el implante cuanto antes.

Causas y factores de riesgo de la periimplantitis

La causa de la periimplantitis es la acumulación de placa bacteriana alrededor del implante, pero no todas las personas tienen el mismo riesgo. La revisión sobre periimplantitis del consenso EFP/AAP concluye que hay evidencia sólida de que el riesgo es mayor en tres situaciones:

  • Antecedentes de periodontitis, la enfermedad de las encías que mucha gente conoce como piorrea.
  • Mal control de la placa en la higiene diaria.
  • No acudir a mantenimiento periódico después de colocar los implantes.

Si tienes o has tenido enfermedad de las encías, te interesa saber qué es la piorrea o periodontitis y cómo se controla, porque mantenerla estable forma parte de cuidar tus implantes.

Con evidencia más limitada se citan los restos de cemento que quedan bajo la encía al fijar la corona, la falta de encía firme (queratinizada) alrededor del implante y una posición del implante o una prótesis que dificulten la higiene.

¿Y el tabaco y la diabetes?

La SEPA relaciona la diabetes no controlada con la periimplantitis y recomienda dejar de fumar y extremar el control de la glucosa, y la AAP incluye ambos entre los factores de riesgo. El consenso de 2017 consideró el tabaco un indicador de riesgo de la mucositis, aunque vio aún poco concluyentes los datos que lo vinculan, a él y a la diabetes, con la periimplantitis. Si fumas o tienes diabetes, tus implantes necesitan más vigilancia.

Cómo se diagnostica y se trata la periimplantitis

La periimplantitis se diagnostica combinando la exploración de la encía con una radiografía: el dentista mide con una sonda fina el surco que rodea el implante, comprueba si sangra o supura y la radiografía muestra si se ha perdido hueso. El consenso EFP/AAP recomienda tomar mediciones y una radiografía de referencia al terminar la prótesis, para comparar en las revisiones.

Tratamiento de la mucositis periimplantaria

El tratamiento de elección es la limpieza profesional del implante, que la SEPA describe como un desbridamiento mecánico: eliminar la placa por encima y por debajo de la encía con ultrasonidos e instrumentos que no dañan la superficie del implante, y después pulirla. Puede completarse con un enjuague antiséptico pautado por el dentista y con una mejor higiene en casa. Aun así, la inflamación puede tardar algo más de tres semanas en desaparecer del todo.

Tratamiento de la periimplantitis

Cuando ya hay pérdida de hueso, el tratamiento suele hacerse por fases. Según la SEPA, primero se hace una fase no quirúrgica, parecida al tratamiento de la mucositis, y semanas después, si es necesario, una fase quirúrgica.

La cirugía se necesita a menudo, porque el tratamiento no quirúrgico por sí solo tiene una eficacia limitada en la mayoría de los casos. Consiste en levantar la encía para acceder a la superficie del implante y descontaminarla y, según la forma del defecto, remodelar el hueso y la encía (técnicas resectivas) o intentar regenerar parte del hueso perdido (técnicas reconstructivas).

¿Se puede salvar un implante con periimplantitis?

Muchas veces sí, sobre todo si se detecta pronto, pero no siempre. La SEPA resume así lo que muestran los estudios: aproximadamente un tercio de los implantes afectados acaba teniendo que retirarse, otro tercio se recupera con el tratamiento adecuado y el resto queda en una situación intermedia, sin perderse pero con signos de inflamación y progresión.

En una revisión sobre el tratamiento quirúrgico, el resultado fue exitoso en más de la mitad de los casos a los cinco a siete años en pacientes que seguían un programa de mantenimiento, aunque también hubo recaídas. Cuando la pérdida de hueso es tan grande que el implante no puede mantenerse, la única opción es retirarlo y valorar después si se puede colocar otro o recurrir a otras prótesis dentales, como un puente o una prótesis removible.

Cómo prevenir la periimplantitis: higiene diaria y mantenimiento

La periimplantitis se previene con higiene diaria y revisiones, y la prevención empieza antes incluso de colocar el implante. La guía clínica de la EFP de 2023, adaptada a España por la SEPA, recomienda que comience al planificar el implante y se mantenga después con un programa de cuidados que incluya revisiones periódicas de los tejidos que lo rodean. Para el día a día, la SEPA aconseja:

  • Cepilla dientes e implantes después de cada comida y limpia entre ellos con cepillos interdentales o seda dental.
  • Una prótesis que se pueda limpiar: si la prótesis sobre implantes no permite una buena higiene alrededor de todo el implante, hay que pedir al dentista que la modifique.
  • Limpieza profesional de los implantes al menos dos veces al año.
  • Si tienes periodontitis, acude a las revisiones de mantenimiento con la frecuencia que te indiquen, habitualmente cada 4-6 meses.
  • Deja de fumar.
  • Si tienes diabetes, extrema el control de la glucosa.

En las revisiones se explora la encía alrededor de cada implante y se compara con las mediciones anteriores, lo que permite detectar una mucositis antes de que avance. Puedes ver en qué consiste una limpieza dental profesional y cómo se hace el tratamiento y seguimiento de las encías en periodoncia.

Preguntas frecuentes

¿La periimplantitis duele?

No necesariamente. Puede dar molestias, sangrado o hinchazón, pero en la mayoría de los casos estudiados no daba síntomas. Por eso las revisiones periódicas son la mejor forma de detectarla.

¿La periimplantitis tiene cura?

La mucositis sí es reversible si se elimina la placa. La periimplantitis se puede frenar con tratamiento, pero el hueso perdido no se recupera por sí solo y el resultado depende de lo avanzada que esté: según la SEPA, alrededor de un tercio de los implantes afectados se recupera con el tratamiento adecuado.

¿Cuánto tarda en aparecer la periimplantitis?

No hay un plazo fijo. La revisión sobre periimplantitis del consenso EFP/AAP señala que puede aparecer pronto tras colocar el implante y que, una vez iniciada, avanza de forma no lineal y cada vez más rápida.

¿Cada cuánto tengo que revisar mis implantes?

La SEPA aconseja una limpieza profesional de los implantes al menos dos veces al año; si tienes periodontitis, con la frecuencia que indique el especialista, habitualmente cada 4-6 meses.

¿Se puede poner otro implante si pierdo uno por periimplantitis?

Muchas veces sí. Primero hay que controlar la infección y estudiar la causa del fracaso; después se valora colocar otro implante, de inmediato o tras un tiempo, a veces regenerando antes el hueso.

Cuándo ir al dentista

Pide cita si notas sangrado, enrojecimiento, hinchazón, pus o movilidad alrededor de un implante, o si la encía parece haberse retraído. Y aunque no notes nada, revisa tus implantes al menos dos veces al año: la periimplantitis suele ser silenciosa y, cuanto antes se detecta, más fácil es frenarla.

Si llevas implantes y quieres que revisemos su estado, o te han diagnosticado periimplantitis y buscas una valoración, en Clínica Dental Cote, en Puente de Vallecas, la primera visita incluye una valoración completa y el estudio de tu caso sin compromiso, y hay opciones de financiación. Puedes conocer cómo trabajamos los implantes dentales en Vallecas o pedir cita.

Fuentes consultadas

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